ROBIN EN LA ISLA DE MAN



El regreso al hogar de uno de los Bee Gees llevó la cuarta noche del Festival a un emotivo final.

No todos los días sucede que el humilde hogar maternal Jane Crookall, en Douglas, Isla de Man, logra ser mencionado en un gran concierto de rock. Pero la triunfal presentación de Robin Gibb encabezando el Peel Bay Festival, no fue un concierto ordinario: mientras el nativo Manx, hermano Bee Gee, habló de su amor por la Isla de Man, sin dejar dudas de que la tierra de su nacimiento es aún el lugar a donde pertenece, una cautivada audiencia le dio la más calurosa bienvenida al hogar imaginable. Fue un momento emotivo y un climax apropiado para la mitad del Peel Bay Festival.

"El hogar es donde el corazón está" parecía ser el tema de la noche y la mayor vuelta al hogar estaba a punto de tener lugar. Había una inconfundible escitación en la gente al subir Robin al escenario y simplemente creció y creció mientras él y su excelente banda mmimaron a la multitud con uno tras otro de los éxitos de oro puro de los Bee Gees. Los hermanos Gibb nacieron con un sobrenatural instinto para las melodías y el ritmo en sus venas, y la noche fue un recordatorio de porqué ellos aún están considerados entre los mejores compositores del mundo.

Haciendo una pausa entre canciones, Robin explicó: "mis padres adoptaron la Isla de Man como su hogar...así es como yo nací aquí i estoy orgulloso de ser Manx".

La audiencia enloqueció - tras eso no hubo límite para su aplauso. Mientras él y la banda hicieron su despedida con una conmovedora interpretación de ‘Ellan Vannin’, la multitud tenía un nudo en la garganta colectivo: para los patriotas en la audiencia éste fue un casi terriblemente dulce, conmovedor final de la noche.

Robin mismo estaba también claramente conmovido y complacido de estar de regreso: “pienso que esto fue fantástico. Pienso que ellos fueron una gran audiencia y es hermoso estar de vuelta en casa otra vez. Es siempre emotivo cuando vuelvo a la Isla de Man y, por supuesto, estoy viviendo aquí ahora".

La última prueba de la lealtad de Robin a sus raíces fue su generosa decisión no sólo de dar sus tickets de permiso para invitados a los sericios de emergencia de la Isla, sino también donar la recaudación de su show a la guardia del "Nobles Hospital" para niños.

Antes de irse para su nuevo hogar en las afueras de Peel, él explicó porqué había dado este paso: "Primero que nada yo soy Manx y siempre he amado a los niños, así que las caridades para niños y los hospitales para niños son algo muy cercano a mi corazón. Ellos son el futuro y cada vez que pueda voy a dar". El ciertamente dio todo de sí en Peel Bay y recibió una bienvenida de héroe en retribución.