CONCIERTO
DE LA VISPERA DE AÑO NUEVO
(por
Robyn Pritchard)
Noche de jueves, a la medianoche, tan pronto como me deslicé fuera de la cama, Chris, mi esposo, dijo que quería partir. Yo lo miré con esa expresión de : " Dijiste que QUE?" Era obvio que, en ese punto, él estaba más excitado que yo. Yo me había levantado a las 6 a.m. esa mañana, para dejar todo listo antes de salir a trabajar. Todo el día estuve pensando: "No puedo creer que voy a ver a los Bee Gees!". Varias veces, ese día, me quedé como shockeada.
El día del concierto dejamos Naples, Florida, a las 7 a.m.. Hay 1h y media en auto de allí a Miami pero, con el tránsito, no queríamos dejar nada al azar. La primera parada fue en el Sheraton Bal Harbour Resort, para el desayuno del Fan Club de Bee Gees. Llegamos al Sheraton justo después de las 9 a.m.. Las primeras personas que encontré fueron Priscilla Aiken, Marilyn Beckish y Lois y Jerome Sattler. Priscilla venía desde Camberra, Australia, Marilyn desde Lake Arial, Filadelfia y los Sattler desde Buchanan, Michigan.
Cuando el salón estuvo listo entramos y encontramos a Terri Bridge, Quien organizó el encuentro. Eran unas 35 personas las que fueron al desayuno. Yo no encontré a nadie de esta página de mensajes, lo cual me entristeció un poco. En el encuentro tuvimos el habitual desayuno: huevos, tocino, salchichón, papas, frutas y panes surtidos.
Hicimos 2 sorteos de premios: autoadhesivos de los Bee Gees, jarros con la foto del café de Size Isn't Everything, CD's, un poster del concierto y una foto color autografiada de los Bee Gees. Bien, sacaron el 1er. número y adivinen quién ganó?. YO. Obtuve unos stickers que pegué en mi auto, después del encuentro. El único de nuestra mesa que no ganó nada fue Chris, pero no le importó. El desayuno terminó a las 12.30.
Chris y yo nos fuimos a Fort Lauderdale, para encontrar nuestro hotel y el estadio. Nuestro hotel estaba a 2 min. del estadio, lo cual era buenísimo. Yo terminé durmiéndome a las 2.30, por 2 hs. A las 5 p.m. nos fuimos al estadio para estacionar. No dejaban estacionar en el lugar hasta las 7 p.m.. Dimos la vuelta y nos fuimos al Sawgrass Mill Mall que estaba justo cruzando la calle. A las 7.30 las puertas se abrieron y entramos. Priscilla, Chris y yo miramos el merchandise. Chris y yo fuimos hacia nuestros asientos y antes de subir, quise ver como estaba armado todo. Terminé hablando con una de las acomodadoras quien me preguntó dónde estaba sentada. Señalé hacia las tribunas superiores y le dije: "En ese sector". Ella dijo, con una voz muy tranquila: "Bueno, las entradas no se agotaron y están dando la posibilidad a la gente de las tribunas superiores, de cambiar gratis sus tickets por los de asientos inferiores. Si ves alguien con chaqueta verde, puede que tenga tickets". Giré y me encontré con que Chris se había alejado y no había escuchado nada de esto.
Lo busqué y, luego de unos minutos apareció con un mouse-pad de los Bee Gees y un llavero. Le conté la historia y nos fuimos a las tribunas superiores. Subimos por la escalera donde ví un hombre con tickets. Nos preguntó si queríamos cambiar los nuestros. Con cara de estupefacción le dije: "Por supuesto!". Bueno, en vez de sentarnos en las tribunas superiores, tan lejos como se podía, ahora estábamos sentados a unos 300 m. del escenario. Miré a Chris y le dije: "Puedes creer esto? Compramos entradas de $100 y estamos sentados a 300 m. del escenario, en la seciión de $300". Creo que Dios nos estaba cuidando ese día.
A las 9 p.m. salió un comediante a entretenernos. No recuerdo quién era, pero no le fue muy bien con el público. Sólo lograba "boos" para que se fuera del escenario. Bueno, en vez de estar 1h. , se fue a las 9.35, luego de intentar con otro mal chiste. Yo pensé: "Mmm..., esto es interesante, ahora tenemos 45 min.". Esto fue útil, ya que tenían que ubicar los micrófonos y todos los elementos, de todos modos.
Está acercándose. Son las 10.10 y la banda sube al escenario y el público enloquece. Un minuto más tarde y aquí vienen los Gibb al escenario, y el público realmente enloquece. Al empezar la introducción empiezo a llorar. Estoy vibrando y pensando: "No puedo creer que estoy aquí, viéndolos EN VIVO!".
La introducción fue fantástica. Cantaron todas las canciones habituales: To love somebody, Words, Saturday Night Fever, Stayin' Alive y, por supuesto, el tributo a Andy, que siempre hace que se venga la casa abajo. Maurice hizo su habitual material cómico, lo cual fue grandioso. El público cantaba y bailaba en sus asientos, y apaludía. Para ser sólo 10.000 personas les aseguro que hacían mucho ruido.
A las 11.55, Robin, Maurice y Barry dejaron el escenario y la banda se quedó. Uno de los muchachos de detrás de bastidores vino a entretenernos por 5 min., mientras se acercaba el Año Nuevo. Pusieron en las pantallas grandes, la esfera del New York Times y, a la medianoche, fuimos bañados con una lluvia de papel picado y globos. Alan Kendall tocó Auld Lang Syne, en su guitarra.
A las 12.02, volvieron los Gibb, con 20 min. más de música. Déjenme decirles: FUE GRANDIOSO!.
Luego que todo terminó, bajamos al sector de tickets de $600 y preguntamos si alguien quería vender su silla del Concierto del Milenio de los Bee Gees, que tiene el nombre de los Bee Gees, BG2K Millenium Concert y una foto del estadio, todo en color. Si comprabas los tickets de $600, obtenías gratis una remera, un CD con 2 canciones y el derecho a llevarte la silla a casa. Es fabuloso. Lo vamos a enmarcar y a colgar con todo mi otro material de los Bee Gees.
Bueno esa es mi historia sobre el concierto de anoche.
01/01/00
EL CONCIERTO
(por - KAREN WITKOWSKI -)
Feliz Año Nuevo para todos !!!
Sólo quería decir brevemente, lo divertido que fue el concierto de los Bee Gees!. El National Car Rental Center es un lugar muy grande y estaba "muy" lleno. Había algunos asientos vacíos, pero había gente sentada hasta en los niveles superiores del estadio, por lo que me pareció casi totalmente vendido.
Los Bee Gees sonaron GRANDIOSOS y, especialmente Barry parecía estar de un gran, elevado, humor, y charló y bromeó un montón. Sí, él realmente tenía una camisa transparente. Obtuvo alaridos cuando se sacó la chaqueta y la mostró !!!
El show fue largo -cerca de 2hs.- y nos brindaron algunas canciones que los Bee Gees no cantan en los conciertos. Hicieron partes de "Turn of the Century", (muy apropiado), y "Children of the World", Y Barry cantó "Guilty" (sin Barbra, por supuesto!). También nos hicieron "For whom the bell tolls" y "Ellan Vannin" -muy lindas sorpresas- .
A medianoche vimos la cuenta regresiva en el Times Square y, entonces, toneladas de globos, serpentinas y papel picado cayeron desde el techo del estadio. Fue totalmente, una MARAVILLOSA forma de recibir el nuevo siglo !!! También me encantó ver tantos amigos y fans que ya había encontrado antes, tanto como encontrarme con otros a los que esperaba ver.
Espero que el 2000 sea un feliz, saludable, año para todos aquí !!!
EL CONCIERTO (otra historia)
(por - LYNN (LYNNIE) LYDA -)
Cuando me desperté, la mañana del viernes, estaba realmente excitada. No podía creer que iba a ver a los Bee Gees en concierto una vez más. Qué gran sensación es esa!
El concierto fue absolutamente fabuloso. No recuerdo toda la lista de canciones. Pero sí recuerdo que no me senté en todo el tiempo que estuve allí, excepto quizás, por un par de canciones. (Estaba totalmente histérica !)
Al final del show, Hal Sparks volvió al escenario para la cuenta regresiva. El estaba diciendo lo grandiosa que era la audiencia y vino a la zona donde Sherri Wilkinson y yo estábamos sentadas, señaló a las señoras sentadas cerca nuestro y a nosotras y dijo: "Y ustedes, señoras, estuvieron cantando las canciones con los muchachos y saben CADA palabra !". Todos aplaudimos y nos mostraron en la pantalla. Por supuesto que sabíamos todas las palabras !
Robin estaba mirándome una vez y estábamos cantando juntos, yo me pasé la mano por el pelo y él me brindó su más grande sonrisa, y siguió cantando. Qué noche !. Por supuesto que él miró a otros también, pero en ese momento yo supe que me estaba mirando a mí. El miró al sector en que yo estaba, por un instante, y nos brindó esa maravillosa sonrisa. Nosotras habíamos levantado un cartel de: "Te amamos , Robin", antes en el show, y él supo dónde tenía que mirar.
Robin estaba mirándome una vez y estábamos cantando juntos, yo me pasé la mano por el pelo y él me brindó su más grande sonrisa, y siguió cantando. Qué noche !. Por supuesto que él miró a otros también, pero en ese momento yo supe que me estaba mirando a mí. El miró al sector en que yo estaba, por un instante, y nos brindó esa maravillosa sonrisa. Nosotras habíamos levantado un cartel de: "Te amamos , Robin", antes en el show, y él supo dónde tenía que mirar.