ES DURO SER MELLIZO
(Fave Magazine - 1968)


 

¿Pueden imaginarse conviviendo con su propia sombra? ¿O viviendo con una copia con carbónico de uno mismo?. Pregúntenles a Maurice y Robin - los mellizos Gibb - si les gusta y ellos les darán un largo, fuerte gruñido.

En primer lugar, nada irrita más a un mellizo que justamente eso - que se refieran a él como "el mellizo". Cuando Maurice y Robin eran pequeños se vestían igual, iban a los lugares juntos y eran llamados "los mellizos Gibb". Ellos se preguntan cómo pudieron atravesar esos años sin desarrollar un caso clásico de personalidad dividida, una personalidad dividida entre los dos.

 

IGUAL ATENCION

Desde la cuna, Maurice y Robin recibieron la misma cantidad de atención, las mismas ropas, los mismos juguetes y lo mismo de todo hasta hoy, ellos se han rebelado y son tan drásticamente diferentes como jamás podrían haberlo sido. De chicos, en Australia, ellos compartían el cuarto del frente en el hogar de los Gibb, donde tenían idénticas pertenencias. De hecho, ellos eran tan parecidos cuando tenían alrededor de 13 años, que 2 chicas de 16 años no podían decidir cual mellizo preferían, por lo que esperaron hasta la medianoche, una tarde de verano, y treparon a las ventanas del dormitorio de Robin y Maurice ¡para llegar a conocerlos un poquito mejor! (A los chicos no les gustó la idea, dicho sea de paso, se despertaron y empezaron a gritar hasta que su padre ahuyentó a las chicas).

CONSTANTEMENTE JUNTOS

Actualmente hay una teoría, especialmente en las escuelas americanas, de que los mellizos deben ser separados lo más posible, ir a diferentes aulas y desarrollar grupos de amigos separadamente. Maurice y Robin nacieron demasiado temprano para entrar en esta ideología y pasaron casi todo su tiempo juntos. Para peor está el hecho de que ellos eran artistas y tenían que trabajar y practicar juntos también; así pueden darse una idea de cuán parecidos se habían vuelto, simplemente porque ellos estaban tanto juntos. Sin embargo, cuando los Bee Gees dejaron Australia y se mudaron a Inglaterra, Maurice y Robin empezaron a separarse - y ninguno de ellos lo lamenta.. Ellos estaban, literalmente, hartos el uno del otro, lo cual es totalmente comprensible si se piensa en ello.

CAMBIOS DRASTICOS

Primero que nada dejaron de vestirse iguales. Robin se volvió hacia los terciopelos y los collares, Maurice hacia ropas de mejor corte y colores más oscuros. Entonces desarrollaron diferentes hobbies. Mientras Maurice vive y respira por los equipos stereo y hi-fi, Robin tiene sólo un simple tocadiscos que ni siquiera tiene parlantes externos. Maurice , también, se ha convertido en el más divertido de los dos. El asiste a shows en todos los clubs de Londres y, usualmente, se queda fuera de la ciudad, aún cuando los muchachos están viajando. Robin, en cambio, se queda en casa la mayor parte del tiempo y se considera a sí mismo como un solitario. El lee, y escribe canciones, y tiene muy pocos amigos - en suma, no es del tipo que se te aparece para una fiesta repentina.

MO ES SOCIABLE

Maurice es gregario, amistoso, relativamente fácil de llegar a conocer y tiene toneladas de gente que se para ante él para hablarle o escuchar sus discos. Maurice también pasea alrededor de Londres con Paul Mc Cartney y visita a Donovan regularmente. Robin se queda con sus cosas. Si sentaran a Robin o Maurice en una silla y les dieran 30 min. para hablar acerca de lo poco que gustan uno del otro, dirían que es fundamentalmente porque no les gusta la idea de estar siempre en la sombra del otro. Cuando tienes que dividir la atención, las pertenencias o el éxito con alguien con quien has estado casi toda tu vida, te pones muy a la defensiva con respecto a tu propia identidad. Llegas a cualquier extremo para convertirte en una persona propia, no un mellizo.

DIFERENTES PERSONALIDADES

Robin y Maurice aún están librando la batalla de cada uno - tratando de borrar la influencia que cada uno tuvo sobre el otro. Ellos se han vuelto tan diferentes que, muy pronto - si no ya - nunca se podrá creer que ellos son realmente mellizos. ¿Podrían creerlo ahora, si les mostraran fotos separadas de cada uno de ellos? Probablemente no. Y la vieja historia acerca de cómo las parejas perfectas para los mellizos son las mellizas es un montón de tonterías, según tanto Maurice como Robin. Pueden apostar a que ellos probablemente prefieran citas con chicas que no tengan hermanas. ¿Pueden imaginar tener una cita con otra sombra?