ROBIN HABLA SOBRE EL PRIMER MINISTRO INGLES
(Mayo, 2008)
En una entrevista publicada en el "Times Online", Robin expresó:
"Gordon Brown escucha nuestra música todos los días. A él le gusta nuestra música y a mí me gusta Gordon. Estuve cenando con él recientemente y me preguntaba quén está creando los grandes catálogos de hoy. La respuesta es 'nadie'. Las compañías grabadoras hoy no ven la necesidad de crear grandes catálogos porque eso implica invertir en carreras, lo cual no hacen más. Pero las grandes canciones son la columna vertebral de la música. Trascienden al artista y el disco y se convierten en parte de la cultura".
Piensa que a Brown le gustan los Bee Gees:
"Porque hablan acerca de las relaciones humanas y experiencias, más que de eventos específicos, y llega a través de décadas".
Brown le ha dicho: "Su música es absolutamente atemporal".
Sobre los premios Ivor Novello, a cuya entrega asistirá, dijo:
“Los Ivor Novello son el faro del sistema de compositores en Inglaterra. Yo vengo de una era en la que los artistas escribían sus propias canciones, cuando gente como
Paul McCartney y Elton John crearon un enorme cuerpo de trabajos. Estamos en serio peligro de perder esa tradición".
Acerca de Tony Blair expresó:
“Tony Blair es un gran amigo. Lo respeto tremendamente. En este negocio tienes amigos de todos los orígenes, incluyendo primeros ministros y príncipes, y nos llevamos como una casa en llamas".
Dijo también:
"Nosotros no somos sólo cantantes sino también compositores, que es lo que importa. Yo amo a Mozart por su énfasis en la melodía, pero en su tiempo no fue tomado seriamente en absoluto. Ahora nadie escucha a Mozart y dice ' ¡Oh, eso es tan de 1780!'. Con lo que te quedas es con la música".
Sobre su infancia:
"Nosotros no teníamos un tarro donde orinar cuando estábamos creciendo, nuestro padre no podía mantener un trabajo, pero no sentíamos que estábamos perdiendo oportunidades porque nos divertíamos mucho componiendo canciones. Escuchábamos nuestras bandas favoritas en la radio y luego tratábamos y escribíamos en su estilo, pretendiendo que estábamos componiendo su próximo gran éxito. Nunca pensamos acerca de la fama o cosas así".
Acerca de las canciones pop despreciadas como basura de adolescentes dijo:
"Esa es simplemente una actitud, y no tiene impacto en la calidad de la música. Escribir una simple melodía que la gente recuerde y que pueda ser interpretada en diferentes estilos es una de las cosas más difíciles de hacer. Mira a Islands in the Stream. La escribimos como una balada R&B pero Dolly Parton y Kenny Rogers la volvieron en puro country. Un montón de compositores clásicos trabajaron del mismo modo. Se rumorea que Beethoven se sentaba en tabernas de Bavaria y robaba melodías de cantantes folk, por lo que conceptos sobre lo que es alto o bajo son irrelevantes"
Cuando, estando en Francia componiendo, su manager, Robert Stigwood, los llamó para hacer la música para "Saturday Night Fever":
“No estábamos seguros en absoluto acerca de esto. Es un film oscuro, sobre lo que realmente estaba pasando en New York en ese momento, y tiene una violación por una banda, suicidio...Robert Stigwood vino a escuchar nuestras nuevas canciones mientras los grillos cantaban y las vacas mugían en el fondo, y habló de esta cosa llamada 'disco' de la que nunca habíamos escuchado y entre nosotros aparecimos con este matrimonio entre película y música que eclipsó todo. Era un film de bajo presupuesto, sin comercialización en absoluto, y aún así capturó la imaginación de la gente".
En la cumbre de su potencial no podían evitar componer más que hits:
"Escribimos Tragedy y How Can You Mend a Broken Heart? en una tarde, en nuestra casa de Addison Road, en Kensington. Ambas fueron No 1, por lo que no fue una mala tarde de trabajo. Solíamos sentarnos alrededor de un grabador y un teclado, y tirar ideas, y creo que funcionaba porque nos divertíamos. Si piensas mucho acerca de lo que quieres de una situación, nunca funciona. El secreto es disfrutar"
Manifiesta su preocupación de que la cultura de componer está en peligro de morir:
"Programas como The X Factor convierten la canción en un vehículo para la celebridad en lugar de ser a la inversa. Todas nuestras vidas han sido hechas de proyectos que fueron para crear un catálogo de canciones que el mundo ha aceptado. Simplemente me gustaría que el mundo de hoy fuera más como el mundo en el que comenzamos".